Malik Willis y Jeff Hafley comparecieron tras el 0-3 y con la lesión de De’Von Achane marcando la semana. Pero el mensaje de ambos fue parecido: no quedarse atrapados en lo ocurrido, seguir creciendo y afrontar Minnesota pensando únicamente en ponerse 1-0 esta semana.


Willis reconoció que la lesión de Achane le sorprendió. Al verlo regresar a la banda y permanecer con sus compañeros pensó que podía ser algo menor. Ahora el ataque tendrá que adaptarse, con Ollie Gordon II y Jaylen Wright llamados a asumir más responsabilidad.


El QB no quiso convertir su capacidad para correr en el centro del ataque. Aunque viene de liderar al equipo por tierra, insiste en que su prioridad es ejecutar lo que le pidan. Hafley confirmó que sus carreras seguirán utilizándose según el partido y la situación.


Willis sí asumió la responsabilidad por el fumble ante Kansas City. Admitió que la falta de contacto durante los entrenamientos puede influir, pero no buscó excusas: fue una de esas pocas jugadas que pueden cambiar un partido y tiene que proteger mejor el balón.


Willis sí asumió la responsabilidad por el fumble ante Kansas City. Admitió que la falta de contacto durante los entrenamientos puede influir, pero no buscó excusas: fue una de esas pocas jugadas que pueden cambiar un partido y tiene que proteger mejor el balón.


Y pese al 0-3, Willis no compra el dramatismo alrededor del equipo. Su idea es sencilla: trabajar, corregir y mejorar. “La percepción es la realidad” para quienes miran desde fuera, pero dentro del vestuario solo importa preparar la siguiente semana y buscar ese 1-0.


Hafley puso además el foco en cómo está respondiendo el equipo a la baja de Achane. Más allá de la recuperación física, Miami quiere acompañarlo también en la parte mental. Mientras tanto, Wright volverá limitado y el equipo decidirá quién será el tercer RB para Minnesota.


El entrenador ve el duro inicio de calendario como una prueba para un equipo joven. Miami vuelve a enfrentarse a un rival 3-0, pero Hafley cree que medirse cada semana a buenos jugadores y buenos esquemas también está acelerando el aprendizaje de muchos Dolphins.


Uno de los ejemplos que más le gustó fue ver a Aaron Brewer perseguir una jugada de Chris Bell más de 40 yardas campo abajo. Para Hafley, que los 11 jugadores estén cerca de la acción habla de esfuerzo, compañerismo y de la cultura que Miami intenta construir.


Esa misma idea apareció al hablar de Kadyn Proctor. Hafley destacó su físico y dureza, pero también cómo la OL empieza a comunicarse mejor y a jugar como una unidad. Hay errores que corregir, aunque prefiere hacerlo con jugadores que compiten con esa intensidad.


Y esa comunicación será crítica ante la defensa de Brian Flores. Hafley dejó claro que los blitzes de Minnesota no son solo un problema de la línea: QB, RB, TE y receptores tienen que leer lo mismo. Con ruido en el estadio, los 11 deberán funcionar como una sola unidad.