Y aquí está probablemente la clave del movimiento. Jon-Eric Sullivan definió a Cook como “the ultimate competitor”, destacó su dureza, personalidad y liderazgo y dijo que lo que hizo en Missouri ayudó a elevar el programa. Para el GM, su llegada “upgraded our room”.


Así que Miami añade un QB de segundo año con movilidad, liderazgo, experiencia como titular y un perfil atlético muy alto, pero todavía por desarrollar como pasador NFL. Es otra pieza joven para intentar desarrollar dentro de una sala de QBs que Miami acaba de renovar.