Un día después de competir durante tres cuartos contra Kansas City, Jeff Hafley volvió ante los medios. Pero esta vez el partido quedó rápidamente en segundo plano.

Miami había recibido la noticia que temía: De’Von Achane no volverá a jugar esta temporada.


Hafley habló primero de la persona, no del jugador. Contó cómo había visto crecer a Achane hasta convertirse en capitán y uno de los líderes del vestuario.

Dijo que le encanta su energía, su entusiasmo y su positividad. Y resumió el golpe de forma sencilla: le rompe el corazón.


Pero perder a Achane no va a cambiar la identidad que Miami intenta construir.

Habrá ajustes: Hafley admite que perder a uno de los mejores jugadores de la liga obliga a hacerlos, pero no renunciará a correr, cree en su línea ofensiva y en los RB que quedan.


Eso abre una etapa diferente en el backfield. Ollie Gordon respondió ante KC cuando se quedó prácticamente solo, Jaylen Wright sigue día a día y Malik Washington ya fue utilizado desde el backfield.

Hafley no habló de un sustituto de Achane: habló de repartir responsabilidades.


“Todos tendrán su papel”.

Esa fue la idea de Hafley. Miami confía en lo que tiene, aunque él y Jon-Eric Sullivan también estudiarán si necesitan añadir otro corredor.

Sin Achane, aparecen oportunidades. Pero su filosofía ofensiva, insiste, no cambia.


La revisión del partido ante los Chiefs también explicó algunas decisiones que parecieron extrañas en directo.

Miami fue 0/3 en cuartos downs, pero Hafley confirmó que la agresividad era deliberada: querían controlar la posesión y mantener a Patrick Mahomes fuera del campo.


No eran decisiones aisladas, sino parte del plan para ganar.

Miami creyó tener jugadas preparadas para esas distancias y Hafley aceptó el riesgo incluso lejos de la end zone. Contra un QB como Mahomes, prefería que el balón siguiera en manos de su ataque.


Donde sí encontró margen claro de mejora fue en las penalizaciones.

La de Michael Taaffe anuló un sack de Jordyn Brooks y acabó convirtiendo lo que podía ser un field goal en un TD. Hafley lo llamó una jugada de cuatro puntos: Miami debe aprender a no dar al árbitro opción de lanzar el flag.


Y después de revisar una y otra vez el roughing the passer de Chop Robinson, Hafley mantuvo su opinión.

Vio un golpe frontal y a Chop intentando levantar las manos para evitar cargar su peso sobre Mahomes. Los árbitros lo consideraron falta; Hafley cree que su EDGE intentó evitarla.


La película también dejó nombres que Hafley quiso destacar.

Calificó de “outstanding” el partido de Jordan Phillips y señaló su importancia para contener la carrera de Kansas City. También salió satisfecho de lo que vio de los jóvenes safeties Michael Taaffe y Dante Trader Jr.


Y hubo otra pequeña señal en Malik Willis.

Hafley cree que mejoró en su proceso de toma de decisiones ante Kansas City y espera que siga avanzando. Es la misma idea que atraviesa este inicio de temporada: no negar los errores, pero buscar crecimiento de una semana a otra.