Tras la derrota de Miami ante San Francisco, Jeff Hafley, Zach Sieler, Patrick Paul y De’Von Achane coincidieron en varios puntos: el equipo mostró mejoras respecto a la Week 1, pero dejó escapar demasiadas oportunidades y volvió a castigarse con sus propios errores.


Hafley habló de un partido con dos mitades muy distintas. En la primera vio a un equipo más suelto, capaz de correr bien y de ejecutar mejor el plan, pero Miami no aprovechó sus dos oportunidades en la red zone y dejó puntos importantes por el camino.


La segunda mitad cambió el escenario casi de inmediato. Hafley señaló una jugada explosiva en el primer snap y otro error importante poco después que acabó en touchdown, dos acciones que, según explicó, golpearon al equipo muy rápido tras el descanso.


El entrenador asumió su parte de responsabilidad y reconoció que no esperaba estos errores después de la preparación de la semana. Durante el partido insistió a sus jugadores en no arrastrar una mala acción: independientemente del marcador, la atención debía estar siempre en la siguiente jugada


El plan ofensivo también tenía un objetivo claro: mantener fuera del campo todo lo posible a una ofensiva de San Francisco cargada de talento. Hafley explicó que, durante parte de la primera mitad, el encuentro se desarrolló como querían, salvo por no terminar las posesiones con touchdowns.


También habló de una de las grandes preocupaciones defensivas de estas dos jornadas: la falta de presión sobre el QB. Miami probó rushes de cuatro, cinco y seis jugadores, además de zero pressure, pero reconoció que siguen sin llegar lo suficiente y que deben encontrar nuevas formas de presionar


Zach Sieler fue en una dirección parecida. Para él, el front defensivo necesita funcionar mejor como unidad, con más comunicación y coordinación. Su sensación tras el partido era que Miami tuvo tramos buenos, pero permitió que pequeños fallos se fueran acumulando en lugar de cortar la dinámica.


Sieler explicó que lo primero que quiere revisar en vídeo son los últimos minutos del partido. Después verá desde el inicio para estudiar los detalles que terminaron inclinando el encuentro. Su resumen fue sencillo: hubo cosas buenas, pero hay que aprender a cerrar las jugadas y las series.


En ataque, Patrick Paul destacó que el equipo consiguió ser más físico y correr mejor que la semana anterior. Miami fue capaz de sostener drives largos, incluido uno de 17 jugadas, pero para el LT ese tipo de posesiones sólo cambia realmente el partido cuando termina con seis puntos y no con tres.


Paul señaló especialmente las penalizaciones en la red zone. Miami sufrió dos castigos costosos que hicieron retroceder a la ofensiva justo cuando estaba cerca de anotar, obligando prácticamente a empezar de nuevo las series. Su conclusión fue que deben limpiar la técnica y reducir esos errores.


De’Von Achane insistió en la misma idea. Miami llegó a la red zone con opciones, pero no terminó las posesiones como esperaba. Para Achane, un touchdown no sólo suma cuatro puntos más que un field goal: también cambia la presión del partido y obliga al rival a responder.