Tras Jeff Hafley, también hablaron Jordyn Brooks y Zach Sieler. Los dos veteranos dejaron un mensaje bastante claro sobre el nuevo Miami: expectativas externas mínimas, un vestuario muy joven y líderes dispuestos a convertirlo en combustible.
Brooks abraza directamente el papel de underdog. Dice que no ve prácticamente a nadie pronosticando que Miami vaya a ganar y tampoco espera respeto de los rivales.
Para él, es una posición ideal: “nosotros contra el mundo” y demostrarlo en el campo.
Con tantos jóvenes, Brooks cree que el reto de los veteranos será evitar que el equipo viva pendiente de los altibajos de la temporada.
Su misión junto a jugadores como Sieler será mantener al grupo estable y ayudar a los rookies cuando lleguen los momentos difíciles.
La salida de Tyrel Dodson sí le afectó. Brooks reconoció que le sorprendió y que fuera del campo era uno de sus mejores amigos.
Entiende el negocio, pero admite que es difícil no tomárselo como algo personal. Se alegra, al menos, de que T-Dot haya encontrado sitio en Carolina.
Ese movimiento deja a Jacob Rodriguez junto a Brooks y con responsabilidad para comunicar la defensa.
Brooks lo define como un “rookie vet”: llegó muy preparado, maduro y con conocimiento del juego. Dice que desde OTAs no ha hecho más que mejorar.
Sieler coincide con la confianza en Rodriguez. Ya en primavera vio que podía manejar la defensa y quedó impresionado por cómo entiende el juego.
Que tanto Brooks como Sieler confíen así en un rookie que puede llevar el green dot dice mucho de su evolución.
Sieler también trazó paralelismos entre este momento y el Miami de 2019.
Hay una conexión evidente: él llegó precisamente aquel diciembre tras ser cortado por Baltimore, dentro de un roster en plena reconstrucción, y terminó convirtiéndose en uno de los pilares de la franquicia.
Para Sieler, además, desarrollar este roster no depende solo de los veteranos.
Los jóvenes tienen que querer aprender, absorber información y llevar su juego al siguiente nivel. Destacó precisamente la disposición del grupo que Sullivan y Hafley han reunido.
Y ambos llegan preparados para el inicio de temporada.
Brooks asegura estar totalmente recuperado tras perderse dos semanas. Sieler también dice sentirse “genial” después de su lesión.
Miami tendrá un equipo muy joven y pocas expectativas externas. Sus líderes parecen cómodos exactamente ahí.