Miami ha reclamado de waivers al QB Brady Cook, cortado por los Jets, y el movimiento lo coloca directamente en el roster de 53. Pero Cook no llega como un desconocido: ya tiene experiencia como titular en la NFL y, curiosamente, su debut fue contra los Dolphins.
Cook tiene 24 años, mide 1,88 m y pesa unos 98 kg. Llegó a la NFL en 2025 como UDFA de los Jets tras cinco temporadas en Missouri, donde terminó convirtiéndose en uno de los QBs más productivos de la historia reciente del programa.
En Missouri completó 746 de 1.139 pases (65,5%) para 9.013 yardas, 49 TD y 15 INT. A eso añadió 1.209 yardas y 20 TD por tierra. Fue titular en 39 partidos y capitán del equipo durante tres temporadas.
Su mejor temporada llegó en 2023: 3.317 yardas, 21 TD y 6 INT por aire, más 319 yardas y 8 TD de carrera. Missouri terminó 11-2 y derrotó a Ohio State en el Cotton Bowl, donde Cook fue elegido MVP ofensivo.
Su etapa universitaria dejó además varios registros: récord de la SEC con 365 pases consecutivos sin una INT y primer QB de Missouri con más de 9.000 yardas de pase y 1.000 de carrera. También fue MVP de tres bowls distintos.
Y su capacidad atlética no pasa desapercibida. En el Combine de 2025 corrió las 40 yardas en 4,59 s, saltó 37" en vertical y 10'8" en longitud. Missouri destacó que lideró a los QBs del Combine en esas pruebas y también en 3-cone y shuttle.
Ese perfil explica parte de su atractivo como proyecto. Los informes pre-Draft destacaban movilidad, capacidad para escapar de presión, precisión en corto, mecánica razonablemente limpia y facilidad para lanzar con touch. Su RAS fue de 9,71/10.
Las dudas también estaban claras: brazo más bien medio para estándares NFL, colocación irregular cuando la jugada se rompe y problemas de anticipación y footwork bajo presión. Un coordinador AFC lo describió como muy atlético y muy duro, aunque no veía un titular claro.
Cook no fue drafteado. Firmó con los Jets en mayo de 2025, hizo el practice squad y en diciembre subió definitivamente al roster activo. Su primera aparición NFL llegó precisamente ante Miami, entrando tras la lesión de Tyrod Taylor con New York perdiendo 21-0.
En 2025 terminó jugando 5 partidos y siendo titular en 4: 88/153 (57,5%), 739 yardas, 2 TD, 7 INT y 49 yardas de carrera. Los números fueron discretos, pero le dieron algo que pocos QBs jóvenes disponibles en waivers tienen: snaps reales como titular.
Este verano volvió a competir por un puesto con los Jets. En la pretemporada 2026 sumó 13/23 para 165 yardas, 1 TD y 0 INT. Contra Tampa Bay, su partido con más volumen, completó 9/15 para 108 yardas antes de quedar fuera del corte final.