Jeff Hafley dejó varias claves antes de enfrentarse a los 49ers. La primera, sobre Kyle: irá a IR porque el plazo previsto de recuperación hacía que fuese la decisión más lógica. Miami espera recuperarlo más adelante y perderá mientras tanto una pieza importante de equipos especiales.
También habló de Jaylin Simpson, recién incorporado. Hafley ya lo tuvo en Green Bay y lo conocía desde el Draft: destacó su versatilidad para jugar de safety, nickel o corner, su físico y su dureza. Dice que llega más fuerte que la última vez que trabajaron juntos.
Sobre Malik Willis no quiso volver demasiado sobre el debut, pero sí puso el foco en el siguiente paso. Hafley espera ver evolución esta semana y señaló una conexión que ya venía creciendo desde verano: Caleb Douglas se ha convertido en un receptor en el que Willis confía.
El viaje de toda la semana también forma parte del plan. Hafley contó que el equipo está pasando mucho más tiempo junto fuera de las reuniones: cartas, ping-pong, conversaciones junto al fuego… Para una plantilla tan joven, cree que esta convivencia puede ser especialmente importante.
Y tras la derrota, el mensaje es claro: sentirla, pero no arrastrarla. Hafley habló de una ventana de 24 horas para asumir el golpe y volver al proceso. El siguiente examen será mucho mayor, frente a un ataque de San Francisco cargado de amenazas.
Ahí apareció Christian McCaffrey. Hafley destacó su capacidad para correr, romper jugadas y convertirse también en receptor, y lo comparó con la necesidad de localizar siempre a su propio RB. A eso se suman Evans, Deebo, Kittle… y Kyle Shanahan diseñando el ataque.
Precisamente Shanahan ocupa un lugar especial en la carrera de Hafley. Recordó sus años en San Francisco y cómo la unión entre Shanahan y John Lynch mantuvo al proyecto firme incluso después de empezar 0-9. Para Hafley, aquel proceso terminó convirtiéndose en un modelo a seguir.
Y enlazó esa experiencia con lo que intenta construir ahora en Miami junto a Jon-Eric Sullivan: alineación, paciencia y estándares claros. Sin prometer un camino idéntico, Hafley reconoció que Shanahan le dio parte del “blueprint” de cómo levantar un proyecto.
También pidió paciencia con Chris Bell. Se perdió las OTAs y gran parte del training camp, así que todavía está aprendiendo el sistema y ganando confianza. Hafley cree que va adelantado en su recuperación, ya dejó destellos ante Las Vegas y Miami empieza a contar con él.
Todo terminó volviendo al mismo punto: Miami tiene que crecer. Hafley mostró al equipo jugadas en las que los 11 ejecutaron juntos y el resultado fue eficiente. Su mensaje para esta semana: que cada jugador domine su “1/11”. Cuando uno o dos fallan, toda la jugada se resiente.