Jeff Hafley compareció antes del partido contra los 49ers y comenzó directamente con la principal noticia del día: Chop Robinson sufrió una conmoción cerebral durante un entrenamiento, ha entrado en el protocolo de la NFL y no jugará este domingo.
La ausencia de Chop obliga a Miami a reorganizar su pass rush. Hafley señaló a Mohamed Herring y Clelin Ferrell entre las opciones para asumir más protagonismo, aunque adelantó que también podrían utilizar otras soluciones. Su mensaje: “next man up”.
Una de esas alternativas pasa por Zeek Biggers. Miami ya lo utilizó tanto por dentro como en el edge y Hafley destacó especialmente lo que aporta contra la carrera: tamaño para fijar el borde, capacidad para jugar como 6-tech y versatilidad para desplazarse hacia el interior.
Pero mover a Biggers hacia fuera genera otro problema. Miami también necesita sus snaps como defensive tackle. Hafley reconoció que utilizarlo más en el edge reduce automáticamente la rotación disponible en el interior. Una pieza versátil… que el equipo necesitaría casi en dos posiciones a la vez.
Eso aumenta también la importancia de Clelin Ferrell. Hafley destacó su experiencia, energía y, especialmente, el esfuerzo que muestra en cada jugada: persigue el balón, juega con intensidad y se ha integrado muy bien en el vestuario desde su llegada.
Su experiencia puede ser especialmente valiosa en una defensa tan joven. Ferrell ya ha disputado mucho football en la NFL y Hafley espera que pueda transmitir parte de ese conocimiento a compañeros que todavía están aprendiendo cómo desenvolverse en la liga.
Miami también recibió mejores noticias con Yaya Diaby Traore. Hafley esperaba verlo entrenar el viernes y, siempre que no aparezca ningún contratiempo, también espera que esté disponible ante San Francisco. Una recuperación importante para una DL que llega muy condicionada por las bajas.
En cambio, Ronnie Harrison está descartado. Hafley confirmó que el safety no jugará esta semana, añadiendo otra ausencia a una defensa que tendrá que redistribuir responsabilidades frente al ataque de los 49ers.
Y todavía queda una incógnita en equipos especiales: Tucker Addington. Miami quería comprobar cómo respondía en el último entrenamiento y todavía disponía de unas 48 horas antes del partido. Hafley espera que pueda encontrarse lo suficientemente bien para ejercer de long snapper.
Así que la última rueda de prensa antes de 49ers dejó menos cuestiones tácticas y más ajustes de plantilla. Sin Chop Robinson ni Ronnie Harrison, Miami tendrá que recurrir a su profundidad y versatilidad. Herring, Ferrell, Biggers y posiblemente Traore tendrán que absorber buena parte de esos snaps.
Y vuelve a aparecer un concepto que Hafley y sus coordinadores han repetido durante toda la semana: una plantilla joven tendrá que aprender rápido. Esta vez no sólo para corregir lo ocurrido ante Raiders, sino para adaptarse a varias bajas antes de enfrentarse a San Francisco.