Hubo, sin embargo, una nota positiva: Jaylen Wright. Tabor destacó todo el trabajo extra que lleva haciendo después de los entrenamientos con la máquina de balones. Ve en él tamaño, velocidad, visión y capacidad para romper tackles, características ideales para devolver kickoffs.


En conjunto, las tres ruedas de prensa dibujan el mismo escenario. Miami no parece preocupado por la falta de esfuerzo o talento. El problema ahora es convertir una plantilla extremadamente joven en un equipo que ejecute con consistencia.