El entrenador asumió su parte de responsabilidad y reconoció que no esperaba estos errores después de la preparación de la semana. Durante el partido insistió a sus jugadores en no arrastrar una mala acción: independientemente del marcador, la atención debía estar siempre en la siguiente jugada


El plan ofensivo también tenía un objetivo claro: mantener fuera del campo todo lo posible a una ofensiva de San Francisco cargada de talento. Hafley explicó que, durante parte de la primera mitad, el encuentro se desarrolló como querían, salvo por no terminar las posesiones con touchdowns.