Willis sólo necesitó una serie para dejar buenas sensaciones: 4/5, 43 yardas y dos carreras de 9 yardas. Pero más que los números, gustaron la precisión, la movilidad y la tranquilidad con la que dirigió un ataque que parecía saber exactamente qué quería hacer.
Y apareció Caleb Douglas. Primero dejó escapar una gran jugada al pisar fuera. Poco después respondió con la acción ofensiva de la noche: recepción a una mano de 28 yardas en 3ª y 5. El rookie sigue trasladando al campo lo que viene enseñando durante el camp.