Miami salió muy tocada del segundo partido de pretemporada. Los Giants ganaron 26-3 en Hard Rock Stadium, pero el marcador casi fue lo de menos: con la mayoría de titulares descansando, el examen a la profundidad del roster dejó demasiadas señales de alarma.


New York marcó en su primera posesión y llegó al descanso 20-3 arriba. Miami nunca consiguió cambiar el ritmo del partido y pasó casi toda la tarde jugando desde mala posición de campo, con errores propios que fueron acumulando distancia entre ambos equipos.


Los números resumen el partido: Miami acabó con 102 yardas totales, 3 primeros downs y 19 minutos de posesión. Convirtió 2 de 11 terceros downs, cometió 8 penalizaciones para 59 yardas y perdió dos fumbles. New York controló el encuentro de principio a fin.


Sin Malik Willis y con Quinn Ewers todavía fuera por su lesión de ingle, Cam Miller y Mark Gronowski llevaron la ofensiva. Miller: 6/11, 60 yardas. Gronowski: 2/5, 1 yarda. Entre ambos, 0 TD. La protección tampoco les dio demasiado margen.


El juego terrestre tampoco ayudó: 50 yardas en 18 carreras, pero 27 llegaron de los propios quarterbacks. Jaylen Wright sumó 9 yardas en 6 intentos y perdió un balón. La OL suplente sufrió para abrir huecos y, sobre todo, para proteger el pase.


Kevin Coleman Jr. fue la mejor noticia ofensiva: 2 recepciones, 32 yardas y una gran captura de 30 en tráfico. La otra cara fue Tutu Atwell: 0 recepciones en 2 targets y 1 yarda por tierra. Los rookies aprietan y su camino al roster de 53 se estrecha.


En defensa, el dominio de Giants fue igual de claro: 390 yardas, 26 primeros downs y 11/18 en terceros downs. Jameis Winston completó 15/21 para 150 yardas y añadió un TD terrestre; Devin Singletary corrió 8 veces para 40 yardas y otro TD.


Sí hubo una nota positiva: Jackson Woodard volvió a hacerse notar. Recuperó el fumble de Tyrone Tracy y terminó con 4 tackles, además de aportar en equipos especiales. Tras sus 7 tackles ante Washington, está aprovechando cada oportunidad para seguir vivo en la pelea por el roster.


Los equipos especiales fueron otro problema. Dos holdings en retornos, un punt muy corto, Miami jugando repetidamente desde mala posición de campo y, al final, un muffed punt de Tahj Washington. Riley Patterson, con un field goal de 53 yardas, anotó los únicos puntos.


Y luego están las lesiones. La más preocupante es la de Trey Moore: cayó tras una acción sobre Winston, salió sin apoyar la pierna izquierda y terminó siendo llevado al vestuario en carrito. Hafley dijo después que aún no sabía si podía tratarse de algo serio a largo plazo.


También abandonaron el partido Ronnie Harrison Jr. y Ollie Gordon II, y ninguno regresó. Gordon había sumado 8 yardas por tierra y 10 recibiendo antes de marcharse. Al menos hubo una noticia positiva fuera del partido: Chris Bell está cerca de volver al trabajo completo.