Jon-Eric Sullivan no vende atajos ni promesas inmediatas. El nuevo GM de los Dolphins admite que Miami afronta “un camino difícil” y que la reconstrucción estará condicionada por la delicada situación salarial heredada.
Miami arrastraba más de 170 millones de dólares en dinero muerto. La primera decisión fue asumir el coste: desprenderse de contratos elevados, generar capital de Draft y empezar a recuperar flexibilidad financiera.