Ahí entraba Jamaree Salyer.

Llegó desde los Chargers como una pieza especialmente valiosa por su versatilidad: puede jugar tanto de guard como de tackle y estaba llamado a ser uno de los principales suplentes de la línea.

Pero lleva semanas fuera.


Salyer no entrena desde el 31 de julio y su situación preocupa todavía más porque ya había sufrido problemas físicos durante el minicamp y se perdió parte de las OTAs.

Miami no ha dado demasiadas pistas sobre cuándo podrá volver.