Aunque no es lo más habitual en esta cuenta, hoy no voy a hablar directamente de los Miami Dolphins. Quería compartir algunos datos de la NFL que me parecen muy interesantes, relacionados con el kickoff, una jugada de equipos especiales clave que con los años había ido perdiendo peso.
Durante varias temporadas el kickoff fue perdiendo relevancia. El aumento de touchbacks y los cambios de reglas provocaron que muchas patadas ni siquiera llegaran a retornarse, reduciendo su impacto real dentro del desarrollo de los partidos.
Para entender el contexto, entre 2021 y 2023 la NFL registró cada año alrededor de 5.800–6.000 kickoffs totales en temporada regular. Sin embargo, una parte muy elevada de esas patadas terminaban directamente en touchback.
El ejemplo más claro es 2023. Ese año hubo cerca de 6.000 kickoffs, de los cuales aproximadamente 5.000 acabaron en touchback. Es decir, más del 80 % de las patadas no generaron ningún retorno.
En ese escenario, el kickoff había dejado de ser una jugada estratégica. Las unidades de equipos especiales perdieron protagonismo y la posición inicial de los ataques se volvió prácticamente automática en la mayoría de partidos.
La NFL decidió intervenir y en 2024 introdujo un nuevo formato de kickoff. El objetivo era claro: reducir touchbacks y recuperar el retorno como una jugada real, sin aumentar el riesgo para los jugadores.
El cambio fue inmediato. En 2024, con un volumen similar de kickoffs totales (en torno a 5.800), los touchbacks cayeron hasta los 3.100. En 2025, con cifras parecidas de patadas, se redujeron aún más, hasta alrededor de 1.900 touchbacks.
Esto provocó un aumento muy notable de los retornos y también de la media de yardas obtenidas en cada retorno. El promedio de yardas pasó de moverse entre las 22–23 yardas en 2021 y 2023, a situarse cerca de las 26–28 yardas en 2024 y 2025.
Con prácticamente el mismo número de kickoffs totales cada temporada, la diferencia está en cuántos se juegan de verdad. El nuevo formato ha devuelto al kickoff parte de la importancia que había perdido durante años dentro de la NFL.